Datos recientes del Alto Comisionado de Planificación, a través de la Encuesta Nacional sobre la Familia, revelan cambios en las actitudes de los marroquíes hacia el matrimonio y la natalidad, con un aumento en el número de personas que declaran no querer casarse ni tener hijos.
Las cifras indican que el 51,7 % de los solteros no desean casarse, mientras que las familias con un solo hijo han pasado del 60,8 % en 1995 al 73 %, y las parejas sin hijos del 3,4 % al 9,4 %, reflejando transformaciones en la estructura familiar.
Especialistas señalan que estos cambios están relacionados en gran medida con factores económicos, como el aumento del costo de vida y las dificultades del mercado laboral, que influyen en las decisiones individuales.
A pesar de ello, persiste el deseo de formar una familia, aunque condicionado por limitaciones materiales, lo que genera una diferencia entre aspiraciones y posibilidades reales.

