La sala penal del Tribunal de Apelación de Tánger condenó a la directora de una guardería y a una empleada del mismo establecimiento a dos años de prisión firme cada una, en relación con el fallecimiento de una bebé dentro de la institución.
Según los datos del caso, el tribunal basó su decisión en hechos relacionados con la falta de supervisión de la menor, en un contexto marcado por la ausencia de condiciones de seguridad adecuadas en el espacio destinado al cuidado infantil.
Las informaciones señalan que la vigilancia de la bebé fue confiada a una menor, lo que provocó la caída de la víctima y lesiones graves que derivaron en una hemorragia interna, según lo expuesto durante el proceso judicial.
El tribunal consideró que los hechos se enmarcan en el delito de poner en peligro a un menor con resultado de muerte, además de la gestión de un centro de cuidado infantil fuera del marco legal.
En cuanto a la menor implicada, se decidió su entrega a su tutor legal, al no constatarse intención delictiva.
El caso ha reavivado el debate sobre algunas guarderías que operan fuera del marco legal y las condiciones de seguridad en estos centros.

