Marruecos decidió suspender temporalmente las importaciones de trigo blando durante los meses de junio y julio de 2026, en un contexto marcado por previsiones positivas para la actual campaña agrícola y una mejora esperada en la producción nacional de cereales.
La medida coincide con el inicio de las operaciones de cosecha y almacenamiento de la producción local, después de que las recientes precipitaciones registradas en varias regiones agrícolas del país favorecieran el desarrollo de los cultivos de cereales.
Según datos del sector, las importaciones marroquíes de trigo blando alcanzaron cerca de 17 millones de quintales durante los primeros cuatro meses de 2026, reflejando un equilibrio gradual entre las necesidades del mercado y la producción nacional.
El presidente de la Federación Nacional de Molinería, Abdelkader Alaoui, explicó que esta suspensión busca facilitar la comercialización y recolección de la cosecha nacional de trigo, además de reducir la presión sobre las capacidades de almacenamiento.
El responsable señaló también que la prioridad será dada a la producción nacional durante este periodo, añadiendo que las importaciones podrían reanudarse a partir de agosto en función de las necesidades del mercado interno.

