La ciudad de Tánger amaneció este jueves conmocionada por un trágico suceso ocurrido en el barrio de Hajriyine, donde fallecieron el hermano del propietario de uno de los restaurantes de pescado más conocidos de la ciudad y el hijo del propietario, en un caso que continúa siendo objeto de una investigación judicial supervisada por la Fiscalía competente.
Según los primeros datos disponibles, el hermano del propietario del restaurante fue hallado sin vida en el interior de la vivienda familiar, mientras que el hijo del propietario falleció tras caer desde la azotea del inmueble. Las hipótesis iniciales que circulan continúan sujetas a los resultados de la investigación oficial y, hasta el momento, las autoridades no han emitido conclusiones definitivas sobre lo ocurrido.
Tras recibir el aviso, efectivos de la Gendarmería Real, las autoridades locales y la Policía Científica y Técnica acudieron al lugar de los hechos, donde realizaron la inspección correspondiente, recopilaron indicios y pruebas materiales, y tomaron declaración a varias personas que podrían contribuir al esclarecimiento del caso.
Los cuerpos de ambas víctimas fueron trasladados al depósito de cadáveres para practicarles la autopsia por orden de la Fiscalía, con el objetivo de determinar con precisión las causas de las muertes y completar las diligencias judiciales.
Las circunstancias y los motivos que rodean este trágico suceso siguen siendo desconocidos, mientras prosiguen las investigaciones destinadas a reconstruir la secuencia de los hechos y determinar, en su caso, las responsabilidades legales.
El incidente ha provocado una profunda conmoción entre los vecinos de la zona y las personas cercanas a la familia debido a la gravedad de lo sucedido.

