El gobierno británico ha reiterado su apoyo al plan de autonomía propuesto por Marruecos, considerándolo como una base realista y viable para alcanzar una solución duradera al conflicto del Sahara marroquí.
Esta posición fue expresada durante una intervención en la Cámara de los Comunes, donde Hamish Falconer, ministro encargado de Oriente Medio y África del Norte en el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, señaló que el Reino Unido espera lograr una solución permanente a este conflicto, destacando que el respaldo al plan marroquí se basa en su carácter creíble, pragmático y aplicable.
El responsable británico también indicó que esta postura se enmarca en el apoyo del Reino Unido a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el contexto de los esfuerzos internacionales para resolver este asunto.
Este posicionamiento se produce en un contexto de continuas iniciativas diplomáticas en torno a la cuestión del Sahara marroquí bajo la supervisión de las Naciones Unidas.

