Marruecos ha puesto en marcha un amplio programa de desarrollo con un presupuesto cercano a los 21.000 mil millones de céntimos, equivalente a más de 22,5 mil millones de dólares, que se ejecutará durante ocho años con el objetivo de impulsar el desarrollo territorial.
El denominado programa de desarrollo territorial integrado se basa en la elaboración de planes específicos para cada región, teniendo en cuenta sus características económicas y sociales, tanto en áreas urbanas como rurales.
Las inversiones se dirigirán a sectores clave como el empleo, la economía local, la salud, la educación y las infraestructuras básicas, incluyendo carreteras, agua potable y electricidad.
El plan fue diseñado a partir de consultas con actores locales y un análisis de las necesidades de cada territorio, con el fin de definir prioridades y garantizar intervenciones adaptadas.
Aunque se espera que contribuya a reducir las desigualdades territoriales, su impacto dependerá de la eficacia de su implementación y de su capacidad para generar resultados concretos en la vida de los ciudadanos.

