El proyecto del gasoducto atlántico africano que conectará Marruecos y Nigeria ha entrado en una nueva etapa tras la finalización de los estudios técnicos preliminares, mientras ambos países avanzan hacia la firma del acuerdo gubernamental previsto para el último trimestre de 2026.
Este avance se produjo después de reuniones entre el ministro marroquí de Asuntos Exteriores Nasser Bourita y responsables nigerianos, durante las cuales ambas partes reiteraron su compromiso de acelerar los procedimientos relacionados con el proyecto energético.
El gasoducto está considerado como una de las mayores iniciativas energéticas del continente africano. Según los datos disponibles, tendrá una extensión aproximada de 6900 kilómetros y una capacidad de transporte estimada en 30 mil millones de metros cúbicos de gas al año, con un costo cercano a los 25 mil millones de dólares.
El proyecto busca reforzar la seguridad energética y conectar a varios países de África Occidental con una red regional de gas que llegará hasta Marruecos y los mercados europeos.
Especialistas económicos consideran que esta iniciativa podría contribuir al desarrollo industrial y energético de los países implicados, además de impulsar la inversión y la integración económica regional.

