El mundo celebra este viernes el Día Internacional de la Biodiversidad en medio de crecientes desafíos ambientales y climáticos relacionados con el aumento de las temperaturas, la desertificación y la pérdida de especies vivas.
La jornada, conmemorada cada 22 de mayo, busca sensibilizar sobre la importancia de la biodiversidad y su papel fundamental en la seguridad alimentaria, sanitaria y económica, así como en la preservación de las distintas formas de vida en el planeta.
Durante una intervención mediática, el profesor Abdel Massih Samaan, especialista en estudios ambientales y cambio climático, recordó que esta fecha coincide con la firma del Convenio sobre la Diversidad Biológica en Río de Janeiro en 1992.
El experto explicó que la biodiversidad no se limita únicamente al número de especies, sino que también incluye la diversidad genética y de ecosistemas, fundamentales para mantener el equilibrio ambiental y las cadenas alimentarias.
Asimismo, advirtió sobre los efectos del cambio climático y del aumento de las temperaturas, que podrían provocar la desaparición de numerosas especies y afectar directamente a los recursos naturales y a la seguridad alimentaria.
El especialista subrayó que la protección de la biodiversidad es una responsabilidad compartida entre gobiernos, instituciones y ciudadanos mediante la reducción de la contaminación y el fortalecimiento de la conciencia ambiental.

