Marruecos se prepara para poner en marcha un conjunto de nuevas medidas fiscales a partir del 1 de julio de 2026, en el marco de la modernización del sistema tributario y del fortalecimiento de los mecanismos de transparencia y seguimiento de las actividades económicas.
Entre las principales novedades destaca la aplicación de una retención en origen del 5 % sobre determinados ingresos procedentes del alquiler, excluyendo el impuesto sobre el valor añadido. Esta retención será realizada por determinadas instituciones y entidades antes de transferir los importes correspondientes al Tesoro.
Las reformas también abarcan diversos servicios profesionales sujetos al IVA. Algunas entidades financieras, compañías de seguros y grandes empresas deberán aplicar mecanismos de retención en origen al efectuar pagos a profesionales, consultores y expertos.
En el ámbito inmobiliario, las nuevas disposiciones prevén un incremento del 2 % en los derechos de registro en determinados casos, especialmente cuando el valor de la operación supere los 300.000 dirhams o cuando los medios de pago no estén debidamente documentados.
Asimismo, las medidas incluyen nuevas obligaciones relacionadas con los plazos de declaración y pago de impuestos, manteniendo las sanciones previstas por la normativa vigente en caso de incumplimiento.
Estas reformas forman parte del proceso de modernización fiscal impulsado por Marruecos para mejorar la trazabilidad de las operaciones económicas y reforzar la transparencia financiera.

