La decisión de la administración del presidente Donald Trump de suspender durante ocho meses los derechos antidumping y compensatorios sobre los fertilizantes fosfatados procedentes de Marruecos ha sido recibida con satisfacción por las principales organizaciones agrícolas estadounidenses.
La Casa Blanca destacó que estos fertilizantes son fundamentales para la producción de alimentos y que la capacidad de producción nacional no basta para cubrir la demanda, por lo que las importaciones marroquíes desempeñan un papel estratégico para garantizar el abastecimiento.
Las asociaciones de productores de soja, trigo y otras organizaciones del sector agrícola consideran que esta medida permitirá reducir los costos de producción, asegurar una mayor disponibilidad de fertilizantes y reforzar la competitividad de los agricultores estadounidenses frente a las dificultades del mercado internacional.

