La Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), apoyada por información de inteligencia proporcionada por la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), logró este lunes desarticular un peligroso complot terrorista que se encontraba en una fase avanzada de preparación y que tenía como objetivo atentar contra la seguridad pública, las personas y los bienes en Marruecos.
La operación se llevó a cabo de forma simultánea en las ciudades de Agadir, Taroudant, Casablanca, El Hajeb, Tetuán, Fquih Ben Salah y Safi, donde fueron detenidos diez presuntos extremistas, entre ellos un antiguo condenado por terrorismo y un menor de edad.
Según las investigaciones, los integrantes de la célula mantenían vínculos operativos con la rama de Daesh en la región del Sahel y habían recibido instrucciones directas para permanecer en Marruecos y ejecutar atentados contra objetivos e infraestructuras sensibles.
Durante los registros, las fuerzas de seguridad incautaron armas blancas, uniformes militares, documentos con instrucciones para fabricar explosivos, dispositivos electrónicos y material propagandístico, además de vídeos de juramento de lealtad a Daesh y amenazas explícitas contra Marruecos.
Las autoridades también descubrieron un almacén en la ciudad de Inzegane donde se encontraba un vehículo todoterreno modificado para un posible atentado suicida o ataque con vehículo. En el lugar fueron halladas bombonas de gas, ollas a presión, sustancias químicas y otros materiales que están siendo analizados por expertos.
Los detenidos permanecen bajo custodia judicial mientras continúan las investigaciones para identificar todas las ramificaciones nacionales e internacionales de esta red terrorista.

