Una joven de 20 años perdió la vida el viernes por la tarde tras ahogarse en la reserva de un pequeño embalse situado en la zona de Gouart, en Tánger, en un trágico incidente que vuelve a poner de relieve los riesgos de bañarse en espacios acuáticos que no están habilitados para ello.
Según los datos disponibles, la víctima se encontraba nadando junto a un grupo de personas en la reserva del embalse cuando fue arrastrada por el agua hacia una zona profunda. Aunque sus acompañantes consiguieron ponerse a salvo, las personas presentes no pudieron intervenir para rescatarla debido a la profundidad del agua y a la dificultad para acceder al lugar donde había desaparecido.
Tras recibir el aviso, efectivos de Protección Civil, autoridades locales y servicios de seguridad se desplazaron inmediatamente hasta el lugar y pusieron en marcha operaciones de búsqueda y rastreo. Las labores permitieron finalmente localizar y recuperar el cuerpo de la joven, que fue trasladado posteriormente al depósito de cadáveres.
Al mismo tiempo, los servicios competentes abrieron una investigación, bajo la supervisión de la Fiscalía, para esclarecer las circunstancias y las causas del accidente y determinar todos los elementos relacionados con el suceso.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa los peligros de bañarse en las reservas de los pequeños embalses, que durante el verano reciben a algunas personas pese a no contar con las condiciones de seguridad necesarias. La profundidad irregular del agua y las pendientes repentinas dificultan especialmente las operaciones de rescate, lo que refuerza la necesidad de intensificar las campañas de sensibilización y las medidas de vigilancia para evitar nuevos accidentes de este tipo.

