La Dirección General de Meteorología prevé un descenso progresivo de las temperaturas en Marruecos a partir del viernes 10 de julio, marcando el inicio del fin de la intensa ola de calor que ha afectado a numerosas regiones del país durante los últimos días.
Las previsiones indican un ambiente más templado en el norte, el centro y la costa atlántica. Las temperaturas máximas no superarán los 26 °C en Tánger, Rabat y Casablanca, mientras que Agadir registrará 27 °C y Kenitra 28 °C.
Sin embargo, el sur y el sureste del Reino seguirán experimentando temperaturas elevadas. Oussed alcanzará los 44 °C, seguida de Errachidia con 39 °C y de Bouarfa, Taounate y Uarzazat con 37 °C.
Los meteorólogos prevén que el descenso térmico continúe de forma gradual durante el fin de semana en gran parte del país, aunque las provincias del sur mantendrán un ambiente caluroso.

