Ante las crecientes dificultades para contratar y retener trabajadores, varias empresas del sector del cableado automotriz en Tánger han puesto en marcha nuevos mecanismos de contratación, entre ellos una bonificación de 250 dirhams para cada empleado que recomiende a un nuevo trabajador que cumpla los requisitos de la empresa y permanezca en su puesto durante al menos un mes.
La iniciativa, aplicada desde el pasado mes de junio en una de las mayores compañías del sector, busca hacer frente a la escasez de mano de obra provocada por el menor interés de los jóvenes por trabajar en las líneas de producción y por el aumento de las renuncias y el absentismo en varias plantas industriales.
A través de este programa de recomendación interna, los propios trabajadores participan en el proceso de selección proponiendo candidatos de su entorno. A cambio, reciben una recompensa económica una vez que el nuevo empleado es contratado y cumple las condiciones de asistencia, disciplina, rendimiento y permanencia exigidas por la empresa.
Las medidas adoptadas no se limitan a este programa. Las compañías también han mejorado sus ofertas laborales incorporando incentivos económicos y beneficios sociales, como primas por asistencia y productividad, gratificaciones por el Eid al-Fitr y el Eid al-Adha, ayudas escolares para los hijos de los trabajadores, transporte gratuito, servicio de comedor, cobertura sanitaria y contratos indefinidos en varias plantas.
Asimismo, algunas empresas han flexibilizado los requisitos de acceso al empleo al reducir el nivel educativo exigido hasta tercero o incluso primero de secundaria, sin requerir experiencia profesional ni formación especializada, con el objetivo de ampliar la base de candidatos y cubrir las vacantes disponibles.
Fuentes del sector indican que varias fábricas tienen cada vez más dificultades para mantener una plantilla estable debido a la naturaleza repetitiva del trabajo, la presión de la producción y la salida de empleados hacia oportunidades laborales consideradas más atractivas. En algunos casos, las empresas han tenido que redistribuir a sus trabajadores entre diferentes líneas de producción para evitar interrupciones en la fabricación.
Al mismo tiempo, las compañías han reforzado su colaboración con agencias de empleo temporal y plataformas digitales de contratación, mientras continúan las campañas de reclutamiento directo. Los portales de empleo publican diariamente decenas de ofertas dirigidas a operarios y operarias de las fábricas de cableado de Tánger.
Especialistas consideran que ofrecer 250 dirhams por cada nuevo trabajador refleja la intensa competencia entre las empresas por captar mano de obra. Sin embargo, también plantea interrogantes sobre la eficacia de estos incentivos temporales para resolver las causas estructurales de la rotación de personal, relacionadas, según numerosos trabajadores, con los salarios, las condiciones laborales, el coste del transporte y las posibilidades de desarrollo profesional.
Si bien la industria del cableado automotriz sigue siendo uno de los mayores empleadores de Tánger, las empresas afrontan actualmente un doble desafío: atraer nuevos trabajadores y, al mismo tiempo, lograr que permanezcan en sus puestos para evitar que los procesos de contratación se conviertan en un esfuerzo permanente por reemplazar a quienes abandonan las fábricas.

