La Agencia Nacional de Aguas y Bosques informó que Marruecos registró 310 incendios forestales entre el inicio de 2026 y el 20 de julio, lo que representa un aumento cercano al 32 % respecto al promedio de los últimos diez años. Sin embargo, la superficie afectada descendió alrededor de un 30 %, situándose en 1.850 hectáreas, gracias a la eficacia de los sistemas de prevención y respuesta rápida.
Según la agencia, las zonas quemadas incluyen 832 hectáreas de bosque y 1.018 hectáreas de vegetación secundaria y pastizales. El incremento del número de incendios se atribuye al abundante crecimiento de la vegetación tras las intensas lluvias del invierno, seguido por episodios de altas temperaturas que favorecieron el secado del manto vegetal.
La institución destacó que la coordinación entre el Ministerio del Interior, la Agencia Nacional de Aguas y Bosques, Protección Civil, las Fuerzas Armadas Reales, la Gendarmería Real y las autoridades locales permitió controlar la mayoría de los incendios en sus primeras fases, limitando significativamente los daños.
La región de Souss-Massa registró la mayor superficie afectada, mientras que Rabat-Salé-Kénitra encabezó la lista por número de incendios, seguida por Tánger-Tetuán-Alhucemas.
La agencia concluyó haciendo un llamamiento a la ciudadanía para mantener la máxima vigilancia durante la temporada estival y comunicar de inmediato cualquier incendio, columna de humo o comportamiento sospechoso en las zonas forestales.

