Los indicadores de la campaña agrícola en Marruecos apuntan a una cosecha abundante de cereales, impulsada por las lluvias registradas en abril, que han mejorado el estado de los cultivos.
Estas precipitaciones han favorecido el llenado de las espigas y el desarrollo de cultivos de primavera, generando expectativas positivas entre los agricultores.
Según la Dirección regional de asesoramiento agrícola de Fez Mequinez, la región de Fez Mequinez registró cerca de 688,9 mm de lluvias hasta finales de abril.
La superficie cultivada alcanzó el 97 por ciento de lo previsto, con rendimientos estimados entre 25 y 60 quintales por hectárea.
La producción podría llegar a 3 millones de toneladas, frente a 1,5 millones el año anterior.

