La ciudad de Rabat acogió la inauguración del teatro real, con la presencia de personalidades marroquíes e internacionales, en un ambiente que refleja el dinamismo cultural del país.
Durante el evento, la princesa Lalla Khadija llamó la atención con una vestimenta tradicional, luciendo un caftán marroquí caracterizado por sus detalles y bordados.
El acto contó también con la presencia de la princesa Lalla Meryem y la princesa Lalla Hasnaa, así como de Brigitte Macron, lo que refleja el carácter internacional del evento.
Este proyecto forma parte de los esfuerzos para reforzar las infraestructuras culturales, ofreciendo un espacio para diversas expresiones artísticas como el teatro y la música.
La aparición de Lalla Khadija generó reacciones, vinculadas a la presencia del caftán marroquí como símbolo cultural.

