El verano de 2026 está poniendo a prueba la capacidad aérea de Europa para combatir los incendios forestales. Los grandes incendios registrados en Francia y España han evidenciado la presión sobre las flotas disponibles y han llevado a la Unión Europea a reforzar sus mecanismos de respuesta.
Diversos informes señalan que el número limitado de aviones anfibios Canadair operativos en varios países europeos obligó al Mecanismo Europeo de Protección Civil a desplegar aeronaves, helicópteros y equipos especializados procedentes de distintos Estados miembros para apoyar las labores de extinción.
Ante este escenario, la Unión Europea continúa desarrollando el programa «rescEU», que contempla la adquisición de doce nuevos aviones Canadair. Sin embargo, las primeras entregas no comenzarán hasta 2028 debido a la limitada capacidad de producción del fabricante.
En este contexto, Marruecos destaca como uno de los mayores operadores africanos de este tipo de aeronaves. El Reino dispone actualmente de una flota de ocho aviones Canadair destinados a la lucha contra incendios forestales, reforzada en los últimos años para mejorar su capacidad de respuesta ante emergencias.
Durante la campaña de incendios de 2026, estos aviones participaron en numerosas operaciones de extinción en distintas regiones del país, especialmente en la provincia de Taroudant y en varias provincias del norte de Marruecos, en coordinación con Protección Civil, las Fuerzas Armadas Reales y las autoridades locales.
El fortalecimiento de esta capacidad refleja las inversiones realizadas por Marruecos para mejorar sus medios de intervención y confirma su posición como uno de los países africanos más avanzados en materia de lucha aérea contra los incendios forestales.

