Los precios del tomate en los mercados europeos han registrado un aumento significativo desde el inicio de la actual temporada agrícola, alcanzando en algunos establecimientos alrededor de 8 euros por kilogramo, en un contexto marcado por la disminución de la oferta procedente de Marruecos.
Según medios de comunicación españoles, este incremento se debe a condiciones climáticas adversas que han afectado la producción, así como a medidas destinadas a regular los precios a nivel local, lo que ha provocado una reducción de las cantidades destinadas a la exportación.
Por otro lado, la demanda en Europa continúa en aumento, mientras que las previsiones apuntan a una mejora progresiva de la oferta en los próximos días con el inicio de la cosecha, lo que podría contribuir a una reducción relativa de los precios.

