Un agente de policía perteneciente a la unidad móvil motorizada de la zona de seguridad de Sidi Bernoussi, en Casablanca, se vio obligado a utilizar su arma reglamentaria durante la madrugada del jueves 14 de mayo de 2026, en el marco de una intervención destinada a detener a un hombre de 35 años considerado una amenaza para la seguridad pública.
Según una fuente de seguridad, una patrulla policial intervino después de que el sospechoso, en avanzado estado de embriaguez, causara disturbios en la vía pública, obstaculizara la circulación y amenazara la seguridad de personas y bienes.
La misma fuente señaló que el individuo mostró una fuerte resistencia durante el intento de detención, lo que llevó al agente a efectuar dos disparos de advertencia antes de realizar un tercer disparo que alcanzó al sospechoso en el muslo.
La intervención permitió controlar al individuo y neutralizar el peligro, antes de que fuera trasladado a un hospital local donde permanece bajo supervisión médica para recibir tratamiento.
Las autoridades judiciales competentes han abierto una investigación para esclarecer todas las circunstancias relacionadas con este caso.
