La prohibición adoptada en algunas ciudades respecto al asado de cabezas y partes de corderos en calles y barrios durante el Eid al-Adha ha reactivado el debate sobre las prácticas tradicionales vinculadas a esta celebración y las exigencias relacionadas con la organización urbana, la limpieza y la seguridad pública.
En Marruecos, esta práctica ha estado asociada durante años a costumbres populares y momentos colectivos desarrollados especialmente en barrios populares y zonas semi rurales, donde las reuniones alrededor del fuego forman parte del ambiente festivo de la celebración.
Con el crecimiento urbano y el aumento de la densidad poblacional, el tema ha pasado a incluir cuestiones relacionadas con la gestión del espacio público, los riesgos potenciales y las condiciones de limpieza y convivencia.
Mientras algunas medidas oficiales se justifican por razones vinculadas a la seguridad y al orden urbano, otras opiniones consideran que estas prácticas forman parte del patrimonio social relacionado con el Eid al-Adha y plantean la necesidad de encontrar fórmulas que permitan conciliar tradición y regulación.

