Las obras de construcción de la planta desalinizadora de agua de mar de la región de Casablanca-Settat continúan avanzando a un ritmo sostenido, dentro de uno de los proyectos hídricos más importantes impulsados actualmente en el país.
Los trabajos marítimos incluyen la instalación de infraestructuras destinadas a la captación y descarga de agua de mar, mediante el uso de plataformas especializadas y equipos de perforación marina. Esta fase contempla además la colocación de conductos submarinos que superan los cuatro kilómetros de longitud.
El proyecto forma parte de la estrategia nacional para afrontar el estrés hídrico, diversificar las fuentes de abastecimiento de agua y reforzar la capacidad de respuesta frente a los efectos de la sequía y la variabilidad climática.
Una vez que entre en funcionamiento, la instalación contribuirá al suministro de importantes volúmenes de agua potable para la población y los sectores económicos de la región de Casablanca-Settat, una de las zonas más pobladas y dinámicas de Marruecos.
Asimismo, la iniciativa refleja la apuesta del Reino por soluciones tecnológicas sostenibles que permitan garantizar una gestión eficiente de los recursos hídricos y asegurar el abastecimiento de agua a largo plazo.

