El sector agrícola marroquí enfrenta crecientes dificultades relacionadas con la escasez de mano de obra cualificada y el aumento de sus costes, una situación que está afectando el desarrollo de la actual temporada de cosecha en varias regiones del país.
Según informaciones procedentes del sector, numerosos agricultores tienen dificultades para contratar suficientes trabajadores temporales en el momento adecuado y a costes asumibles para sus explotaciones.
Ante este escenario, varios productores han incrementado el uso de maquinaria agrícola moderna con el objetivo de acelerar las labores de recolección y reducir su dependencia de la mano de obra tradicional, pese a la inversión adicional que ello requiere.
Asimismo, algunos agricultores recurren a trabajadores procedentes de África subsahariana para cubrir las necesidades de mano de obra estacional y garantizar la continuidad de las actividades agrícolas.
Esta situación se produce en un contexto marcado por desafíos climáticos y económicos que afectan a la agricultura marroquí y que convierten la disponibilidad de trabajadores en un factor clave para la estabilidad de la producción y el éxito de futuras campañas agrícolas.

