El líder del Partido por la Libertad (PVV), Geert Wilders, pidió la expulsión de aficionados de origen marroquí y de sus familias tras los disturbios registrados en La Haya después de la victoria de Marruecos sobre Países Bajos en el Mundial de 2026.
Las declaraciones se produjeron después de que la policía interviniera en el barrio de Schilderswijk, donde varias personas fueron detenidas por lanzar fuegos artificiales y botellas contra los agentes durante las celebraciones.
A través de la red social X, Wilders defendió la detención y expulsión de los responsables, reiterando su conocida postura de línea dura en materia de inmigración.

