El Ministerio de Educación Nacional, Educación Preescolar y Deportes de Marruecos ha iniciado la aplicación de las disposiciones legales que prohíben a los centros privados comercializar libros escolares y material educativo dentro de sus instalaciones, recordando que esta práctica no está autorizada por la legislación vigente.
La medida llega después de las reclamaciones presentadas por los libreros, quienes denunciaron que algunos colegios privados venden directamente los libros de texto a las familias, lo que, según afirman, perjudica gravemente su actividad económica durante la campaña de regreso a clases.
Las academias regionales recordaron que el artículo 51 de la Ley 59.21 prohíbe expresamente obligar a los alumnos o a sus padres a comprar libros, material pedagógico o útiles escolares en el propio centro educativo o dirigirlos a una librería determinada.
El ministerio precisó que las autorizaciones concedidas a los colegios privados solo les permiten desarrollar actividades educativas y no ejercer actividades comerciales relacionadas con la venta de libros o material escolar.
La decisión responde también a las reiteradas peticiones de la Asociación Marroquí de Libreros, que reclama el cumplimiento de la legislación para garantizar una competencia justa entre los distintos actores del sector y proteger el derecho de las familias a elegir libremente dónde adquirir los libros escolares.
La normativa que regula la enseñanza privada contempla además mecanismos de supervisión administrativa y pedagógica, así como sanciones que pueden incluir advertencias, retirada de la autorización o el cierre del centro en caso de infracciones graves.

