Desde la creación de Tanger Mobility, empresa encargada de coordinar los proyectos de movilidad urbana en Tánger, las expectativas de los ciudadanos han aumentado considerablemente. Aunque se han puesto en marcha diversas iniciativas para modernizar el transporte, numerosos usuarios consideran que todavía persisten problemas relacionados con el transporte público, la congestión del tráfico, el estacionamiento y la comunicación con los ciudadanos.
El servicio de autobuses continúa siendo uno de los aspectos más criticados. Muchos pasajeros denuncian la saturación de los vehículos, los retrasos frecuentes, los largos tiempos de espera y la falta de regularidad de varias líneas. Diversos especialistas consideran que el crecimiento demográfico e industrial de la ciudad exige ampliar la flota y mejorar la frecuencia del servicio.
Los expertos coinciden en que una estrategia eficaz de movilidad urbana depende de una red de transporte público eficiente y fiable que incentive a los ciudadanos a reducir el uso del vehículo privado y contribuya a disminuir los atascos.
A pesar de las obras ejecutadas en distintos ejes viarios, la congestión continúa afectando diariamente a numerosos accesos y cruces estratégicos, especialmente en dirección a las zonas industriales y comerciales. Los especialistas proponen reforzar la gestión inteligente del tráfico y optimizar la regulación semafórica mediante estudios técnicos específicos.
El estacionamiento representa igualmente uno de los principales desafíos para residentes y visitantes, lo que ha impulsado nuevas peticiones para ampliar la oferta de aparcamientos en las zonas comerciales, administrativas y turísticas.
Asimismo, muchos ciudadanos reclaman una comunicación más fluida sobre las obras, los desvíos y las modificaciones del transporte público mediante plataformas digitales actualizadas en tiempo real.
Según diversos analistas, Tánger dispone de las condiciones necesarias para desarrollar un sistema moderno de movilidad urbana. No obstante, el verdadero desafío consiste en convertir los proyectos anunciados en mejoras tangibles para la población mediante una gestión transparente, un seguimiento continuo de las obras y servicios de transporte acordes con el crecimiento de la ciudad.

