Un caso de intercambio de cadáveres en el Hospital Universitario de Tánger ha generado una fuerte reacción pública después de que una familia recibiera por error el cuerpo de una persona fallecida y procediera a su entierro antes de descubrirse la equivocación.
Según la información disponible, una primera familia retiró un cadáver creyendo que pertenecía a uno de sus familiares y lo enterró en el cementerio de los Muyahidines. El error salió a la luz cuando un segundo cuerpo iba a ser entregado a otra familia, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades competentes.
Tras descubrirse la confusión, los servicios policiales y judiciales iniciaron las actuaciones legales correspondientes, incluyendo la toma de declaraciones a las personas implicadas y los procedimientos necesarios para la exhumación del cuerpo y su entrega a la familia correspondiente.
El incidente ha reabierto el debate sobre la eficacia de los protocolos de identificación y entrega de cadáveres en los centros hospitalarios, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del caso y determinar las posibles responsabilidades.

