La decisión de la Secretaría de Estado encargada de la Artesanía, la Economía Social y Solidaria de evitar el uso del alquitrán en el tratamiento de recipientes de barro destinados al uso alimentario ha generado un amplio debate entre las autoridades sanitarias y los profesionales del sector.
El Centro Marroquí de Toxicología y Farmacovigilancia señaló que la medida se basa en análisis de laboratorio que detectaron compuestos químicos y elementos metálicos que podrían pasar a los alimentos, destacando que el principio de precaución justifica la adopción de esta decisión para proteger la salud pública.
Por su parte, varios artesanos consideran que el problema está relacionado con determinadas prácticas inadecuadas y no con el uso tradicional del alquitrán en sí. Asimismo, advierten de una disminución de la demanda y del impacto económico que la medida podría tener sobre los trabajadores del sector.
Los representantes de la profesión solicitan la apertura de un diálogo con las autoridades para encontrar alternativas seguras que permitan proteger la salud de los consumidores sin poner en riesgo la continuidad de la alfarería tradicional marroquí.

