Una autoescuela de la ciudad de Tánger se encuentra en el centro de una controversia después de que varios alumnos y sus padres cuestionaran el cumplimiento de los compromisos asumidos por la dirección del establecimiento en relación con los servicios de formación, lo que les llevó a recurrir a los procedimientos legales para reclamar la devolución de las cantidades abonadas.
Según un requerimiento judicial consultado por el periódico, cuatro personas que se consideran afectadas enviaron el 3 de agosto de 2026 una notificación formal, a través de un agente judicial, al propietario del establecimiento. En ella le reclamaban la devolución de las cuotas de inscripción en un plazo de diez días desde la recepción del requerimiento, después de varios meses de intentos de alcanzar una solución amistosa que, según ellos, no dieron resultado.
Los firmantes del requerimiento señalaron que, según su versión de los hechos, recibieron reiteradas promesas de devolución de las cantidades abonadas, antes de decidir recurrir a los procedimientos legales. Asimismo, advirtieron de que podrían emprender acciones judiciales para recuperar su dinero y reclamar una indemnización por los perjuicios que consideran haber sufrido.
Por el momento, estos elementos se basan en las declaraciones y reclamaciones de las personas afectadas, a la espera de las medidas legales y judiciales que puedan determinar el desarrollo y el resultado del caso.

