La Embajada del Reino de Marruecos en Francia anunció la presentación de una denuncia oficial ante las autoridades judiciales francesas tras los incidentes ocurridos en la ciudad de Aubervilliers al término del partido entre las selecciones de Marruecos y Canadá, correspondiente a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Según un comunicado oficial de la representación diplomática, los hechos incluyeron la quema y destrucción de la bandera nacional marroquí, así como agresiones verbales e intentos de intimidación contra varias aficionadas marroquíes.
En su comunicado, la embajada explicó que decidió recurrir a la justicia francesa para esclarecer unos hechos que calificó de graves, subrayando que esta iniciativa responde a su compromiso de proteger los símbolos nacionales y velar por la seguridad de los ciudadanos marroquíes residentes en Francia.
La misión diplomática indicó que los incidentes ocurrieron la noche del 4 de julio en el barrio de Les Quatre Chemins, en Aubervilliers. Asimismo, señaló que imágenes de vídeo y otros elementos documentados muestran, según el comunicado, a un grupo de personas arrebatando, quemando y rompiendo la bandera marroquí en la vía pública mientras coreaban consignas que, de acuerdo con la embajada, hacían referencia a una pertenencia argelina.
La embajada consideró que estos actos constituyen una ofensa a un símbolo oficial que representa la soberanía y la unidad nacional del Reino de Marruecos. También afirmó que estos hechos afectaron profundamente a la comunidad marroquí residente en Francia, a los ciudadanos franco-marroquíes y a todas las personas comprometidas con los valores del respeto y la convivencia. Según el comunicado, este tipo de comportamientos no puede justificarse y puede suponer una amenaza para el orden público.
La representación diplomática añadió que otros vídeos muestran a varias mujeres que vestían la camiseta de la selección nacional marroquí, algunas de ellas acompañadas por niños, siendo objeto de agresiones verbales e intentos de intimidación. La embajada sostuvo que estas conductas son incompatibles con los valores de respeto mutuo y convivencia que unen a los pueblos marroquí y francés.
Por último, la Embajada del Reino de Marruecos confirmó que ha iniciado las acciones legales correspondientes mediante la presentación de una denuncia ante las autoridades judiciales francesas competentes. Asimismo, solicitó la apertura de una investigación para esclarecer los hechos y adoptar las medidas previstas por la legislación francesa, con el fin de garantizar la protección de las personas, los bienes y los símbolos nacionales, en el marco del respeto al Estado de derecho.

